Chalcatzingo y Tepozteco: más que Zonas Arqueológicas

Las zonas arqueológicas Chalcatzingo y Tepozteco, son dos destinos con unos recorridos que nos permiten sumergirnos no solo en su historia, sino también en sus paisajes cambiantes.

Las zonas arqueológicas son un distintivo de México que podemos encontrar en todos los puntos cardinales. Sin embargo, en nuestro paso por Cuernavaca, descubrimos dos lugares que muestran un poco el acervo étnico que tiene el estado de Morelos. Son llamativos tanto por su arquitectura y vestigios de culturas antiguas, como también por el paisaje que los rodea. Desde estos sitios podrán tener una vista hacia diferentes valles que los asombrarán con su belleza. Además, si visitan los lugares en diferentes épocas del año, notarán que a pesar de que la región no cuenta con estaciones como tal, estos tiempos si determinan los cambios en la vegetación, así que gozarán de una paleta de colores variada según la temporada en la que hagan el recorrido.

En octubre nos dirigimos hacia Chalcatzingo, que se localiza entre los cerros Delgado y Chalcatzingo, en el municipio de Jantetelco, al oriente del estado de Morelos. A ese lugar recomendamos llegar en carro particular o tomar un tour, ya que no es de fácil acceso en servicio público. También pueden caminar si lo prefieren. Partimos desde Cuernavaca, no damos información sobre el tiempo de recorrido, ya que hicimos diferentes paradas para degustar el paladar con platos típicos, como los huaraches en diferentes combinaciones y cecina (carne de res salada). Por el camino se puede ver a lo lejos la montaña conocida como “cabeza de mono”. Al dejar la carretera para adentrarnos en un camino destapado, podrán notar lo verde del paisaje, los árboles y arbustos aún con sus hojas y la hierba con su color. Por este camino hallarán una zona de fabricación de cuexcomates (graneros), hay para todos los gustos y el tamaño depende del uso, ya sea decorativo o realmente para el almacenamiento de granos.

Al llegar a la zona arqueológica se encontraran con una mezcla de naturaleza y cultura. Deben hacer su registro y si es el caso el pago de la entrada (si son estudiantes vigentes de alguna institución educativa y cuentan con su carné no pagan entrada).

Chalcatzingo

La taquilla es el punto de partida; aquí tienen dos opciones, ir directamente hacia el basamento, conocer su historia y regresarse, o, recorrer un sendero que los llevará a los petroglifos y les presentará una vista del valle de Morelos, que seguro les va a encantar. Bajando por el sendero se presentará con toda su belleza, uno de los arboles más bonitos que hemos visto, el amate (Ficus insípida). Este se encuentra exponiendo el color verde de sus hojas (sujeto a la época de visita) sobre su gran tallo amarillo y que prolonga sus raíces descolgadas por un lado de la montaña hasta la parte mas baja de la misma.

Finalmente llegaran a los basamentos. Este recorrido es muy corto, pero vale la pena.

Chalcatzingo_general

Siguiendo la cronología de las visitas, partimos desde Cuernavaca hacia Tepoztlán en un autobús (color verde y deja ver los los lugares que recorre) que tomamos en la Paloma de la Paz  y que por solo 15 pesos mexicanos nos llevó a nuestro destino, El Tepozteco. Esta zona arqueológica se ubica en el municipio de Tepoztlán, del cual hablaremos en otra entrada, más o menos a 600 metros sobre el valle de Tepoztlán.

Para llegar al basamento deberán iniciar un recorrido caminando, lo más temprano en la mañana para evitar el sol. La caminata resulta un poco intensa dada la pronunciada pendiente, sin embargo, el camino esta adecuado para que suban a su ritmo y descansen las veces que necesiten. A buen paso, el recorrido podría tomar una hora y media, en la que irán acompañados de turistas de todas las edades, pues es un paseo que se puede disfrutar en familia. Todo el tiempo estarán rodeados por una vegetación verde salpicada por los colores de las flores y distribuida de tal manera que su sombra refresca el sendero.

Pero lo mejor está por aparecer, porque llegarán un poco cansados y conocerán el basamento que se aprecia una vez terminen la escalera metálica, pero como todos queremos conocer la estructura mas de cerca vamos a caminar otros tantos metros y tarán!, en frente de ustedes tendrán una panorámica del valle de Tepoztlán, con las siluetas de montañas que lo delimitan, con los asentamientos humanos, con la vegetación propia del lugar; se sentirán recompensados definitivamente. Allá encontraran para distraer el cansancio (aún falta bajar) y tal vez la sed, los “refrescos de toronja”.

Les contamos que es uno de los pocos centros edificados aprovechando una elevación natural del terreno, que además fue acentuada por la mano humana.

Nuestras recomendaciones en este caso son: llevar agua, algo de comida, cámara fotográfica, sombrero o gorra, bloqueador, carné estudiantil (si lo tienen), contratar un guía si es posible y toda la disposición para recorrer los lugares, que si disfrutan del turismo cultural y paisajístico estamos seguros los van a cautivar.

Esta es la ruta que les presentamos para que conozcan dos zonas arqueológicas de México. Si ya conocen los sitios, pueden compartir su experiencia en los comentarios. Si piensan viajar a estos lugares no duden en dejar sus preguntas.

Esperamos que su ruta sea mejor que la nuestra. Hasta una próxima.