Salamina, arquitectura, historia y colores

En Colombia se dice que Salamina es uno de los pueblos más bonitos del país, etiqueta suficiente que nos motivó a visitar este hermoso municipio que es fiel representante de la cultura y paisaje cafetero. Además, Salamina cuenta con la distinción de ser monumento nacional y patrimonio histórico de la humanidad.

El recorrido para llegar hasta Salamina desde Manizales dura aproximadamente dos horas, la vía se caracteriza por ser estrecha y llena de curvas, así que el viaje puede ser agotador, por esto les recomendamos que se armen de una buena lista de música y buena compañía. Camino a Salamina se encontrarán con los pueblos de Neira y Aranzazu en los que pueden aprovechar para aprovisionarse de alimentos y combustible, en el resto del recorrido no encontrarán tales cosas pero sí montañas pintadas por cafetales.

Salamina se disfruta caminando por sus calles, así que si van en carro particular lo primero que deben hacer es buscar un estacionamiento y olvidarse del vehículo hasta la hora de regreso. Nosotros parqueamos en el parque Bolívar, encontramos un sitio sin problema.

Y hablando del parque Bolívar, nuestro recorrido arranca en este sitio que cuenta con bancas para descansar y apreciar las bellas casas que lo rodean, los grandes árboles llenos de bromelias  y la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, una iglesia bastante particular por su arquitectura románica con grandes trabajos en madera.

No menos llamativo, en el mismo parque podrán ver una fuente de color negro que contrasta con las coloridas casas del pueblo. Un habitante del lugar nos contó que ésta, llena de detalles para observar, fue elaborada en Francia y que tuvieron que traerla en barco y finalmente hasta Salamina a lomo de mula, un trabajo bastante agotador pero que sin dudas valió la pena.

Siguiendo nuestro recorrido, lo siguiente fue caminar por sus calles. Cada paso está acompañado de historia y color, las paredes de las casas se caracterizan por estar pintadas de colores vivos y que combinan perfecto como las puertas grandes de madera y balcones que a veces adornan con flores o animales tallados.

Hay una casa en particular que les recomendamos visitar: la casa de Jimenez. A esta pueden entrar y apreciar un bello jardín en el centro que se encuentra rodeado por un precioso balcón. Esta casa funciona como museo y vale la pena pagar la entrada y conocer los acontecimientos más importantes del pueblo, los personajes, las historias y un sinnúmero de objetos antiguos que muy seguramente los harán recordar la casa de sus abuelos (aplica para personas nacidas antes del 2000).

Esta es la ruta que les presentamos para que conozcan Salamina. Si ya conocen el sitio, pueden compartir su experiencia o fotos en los comentarios. Si piensan viajar a este lugar no duden en dejar sus preguntas.

Esperamos que su ruta sea mejor que la nuestra. Hasta una próxima.